De vuelta
Sobre parones, volver a empezar y una noticia que no me cabe en el pecho
¡Hola hola! 👋
Sí. Soy yo. Álex, el “de las ideas visuales”.
Un domingo cualquiera a una hora cualquiera. Una edición sin programar.
Llevo desde las 6 y pico despierto tras pegarnos un palizón de limpieza ayer en el camping.
Mi mujer y mi hija siguen durmiendo, así que me ha parecido un momento tan bueno como cualquier otro para sentarme a escribir un rato. Y joder, qué bien sienta volver a hacerlo sin que sea una obligación. Hacerlo porque sí.
Llevo más de tres meses sin aparecer por aquí y no voy a venirte con el cuento de que “he estado muy liado” (que también) porque la verdad es más simple que eso: no me apetecía escribir y no quería forzarlo, como ya he hecho alguna vez en el pasado.
Así de claro.
Por si tienes curiosidad de qué he estado haciendo estos últimos meses… te lo resumo rápido.
Gran parte de mis energías las he volcado en Senda, que cada vez me llena más y me tiene enganchado de una forma que hacía tiempo que no sentía con el trabajo. Soy consciente de que estamos creando algo muy chulo y que va a ayudar a muchísima gente.
Si tienes curiosidad sobre qué estamos haciendo, escríbeme, sin ningún compromiso.
Fuera de esto, el tiempo libre que me quedaba lo he dedicado a mis cosas, a mis hobbys, sin culpa ninguna.
Un poquito de lectura (por el mero hecho de leer, sin intención de ser productivo o aprender).
Otro poquito de videojuegos. Tras mucho tiempo de desconexión, decidí darme el capricho y comprarme una Switch 2, la cual estoy disfrutando como un niño. Qué bien sienta volver a dedicar tiempo a estas cositas.
Ah, y una cosita más sin importancia.
En julio voy a ser padre por segunda vez. 🥹
Daniela, tenemos muchas ganas de verte.
Es probable que no sea el mejor panorama para volver al ruedo, ahora que lo pienso. O sí. Nunca se sabe ;-).
Después de la turra inicial, os dejo algunas ideas visuales para complementar, que para eso me pagáis.
¡Al lío! 💡+✏️
Tres meses después
Llevo tres meses (o más, que no me he parado a mirarlo) sin pasar por aquí.
Y durante todo este tiempo, una vocecilla en mi cabeza me decía de vez en cuando: “Con lo bien que ibas, Álex. Menuda cagada.”
Y bueno. Razón no le falta, para qué engañarnos.
Han sido varias las semanas en las que quería volver a escribir.
Está claro que el mejor momento para haber empezado (o para no haber parado, en este caso) era hace tres meses. Eso ya no lo puedo cambiar.
La parte positiva que siempre intento sacar de todo: el segundo mejor momento para volver es hoy.
Y eso sí está en mi mano.
Así que aquí estoy de nuevo.
No voy a venirme arriba con grandes promesas de publicar cada semana sin falta (porque ya sabemos cómo acaban esas historias), sino simplemente… volver, que ya es.
Casi lo dejo. Y sin embargo...
No os voy a mentir, que ya somos mayorcitos y tenemos confianza.
Hubo semanas en las que me planteé en serio si esto tenía sentido seguir.
De hecho, he estado a punto de no renovar el dominio de la web y de dar por cerrada, de una vez por todas, esta etapa.
Total, ¿para qué?
Si no tengo tiempo, si hay mil cosas más urgentes e importantes, si tampoco es que el mundo vaya a detenerse si no mando una newsletter…
Y sin embargo…
Hay algo en este proyecto que no me deja soltarlo del todo.
No sé si es la gente que me escribe de vez en cuando diciéndome que algo le ha servido.
O simplemente que me gusta hacerlo y punto.
Es mi válvula de escape, la herramienta con la que puedo dar salida a todos esos pensamientos que me rondan la cabeza.
Lo que sé es que ese “¿lo dejo o sigo?” es exactamente el momento que, si aguantas, lo cambia todo.
Así que seguimos.
La última vez que volví me surgieron un par de colaboraciones con gente increíble, así que nunca se sabe.
No confundas constancia con perfección
Partamos de la base de que en mi caso concreto, en mi situación actual, esta idea visual no es 100% real, porque los cuadraditos rojos ocuparían casi la totalidad, jajaja.
Pero la voy a utilizar para recuperar el concepto de que para mí la constancia no es no fallar nunca.
La constancia, para mí, es volver.
Porque vuelvo y el contador no está a cero. No se trata de enfrentarme a una página totalmente en blanco.
Todo lo que he construido sigue ahí. Los aprendizajes, la audiencia, el criterio que he ido desarrollando.
Lo que de verdad rompe la constancia no es un parón ocasional, no importa de cuanto tiempo.
Es convencerte de que después de un parón ya no tiene sentido retomarlo.
Y yo, de momento, no me lo he creído (aunque he estado cerca, no nos vamos a engañar).
Hasta aquí la edición de hoy.
Si has llegado hasta aquí, gracias de verdad.
Significa que algo de lo que hago te sigue importando, y eso no es poca cosa.
Nos vemos la semana que viene (o cuando toque).
💌 Si quieres adaptar mis ideas visuales a tu marca o empresa, házmelo saber. Incluso si solo tienes curiosidad por cómo funcionaría. Escríbeme a hola@alexmaese.com
🤗 Si te ha molado, siempre puedes hacerme un favor y compartirlo
🌱 Si eres CEO o manager de una empresa, y quieres aprender a trabajar mejor para vivir mejor, te podemos ayudar
Un fuerte abrazo,






Enhorabuena por Daniela!! Qué bueno volver a leerte. Gracias por siempre ser tan transparente y seguir además regalándonos tan buenas ideas y reflexiones. Un abrazo.
¡¡Feliz retorno!!